Durante la semana anterior, se produjo la intoxicación y muerte de cuatro perros, y desde ese momento, el Municipio se encuentra trabajando en el caso para determinar y establecer con claridad que fue lo que sucedió.

En la mañana del lunes 2, el secretario de Servicios Públicos Gilberto Bonelli, el médico veterinario municipal Darío Storti y la directora de Producción y Medio Ambiente, Lorena Rivero, hablaron del caso, de lo hecho hasta el momento y de los pasos a seguir.

“Desde el Municipio expresamos nuestro profundo repudio a la situación y desde nuestro lugar estamos haciendo todo lo que corresponde para llegar a esclarecer esta situación”, comenzó relatando Bonelli, quien además señaló que lo primero que hicieron desde el Ejecutivo fue pedirle a Darío Stori una conclusión, un análisis y un informe de cómo  se produjeron las muertes.

“Las cuatro muertes son producto de la misma causa, por lo tanto tienen relación una con la otra y lo que tenemos que decir es que hay dos posibilidades, una es intoxicación y la otra, envenenamiento, que son dos cosas diferentes”, esgrimió el miembro del Gabinete.

“Estamos  preocupados y consternados, queremos llegar al fondo de esta situación, creemos que es una situación que no se tiene que repetir y fundamentalmente, es una situación en la que empezamos a trabajar desde el mismo momento que sucedió”, detalló.

Denuncia formal

Bonelli manifestó que a través del Departamento Legal Municipal están estableciendo una denuncia penal para que desde los lugares que corresponda se realicen las investigaciones pertinentes.

“Vamos a recibir  un informe  donde  se va a determinar si es una intoxicación, es decir, un evento que se originó sin una intensión, o  un envenenamiento, que es ese mismo evento pero con intencionalidad. Una vez que Storti nos entregue el informe, haremos la denuncia por los cuatro perros. Más allá que hay una denuncia establecida por los animales con dueños pero no así por los perros callejeros”.

La palabra de Darío Storti

“Yo vi desde el tercer perro, que fue la galga, que llegó con convulsiones tonicoclónicas, con babeo y mucha salivación, igual  que el cuarto animal que llega a la veterinaria pero ya muerto. Fue una intoxicación, normalmente con una afección al sistema nervioso central y las convulsiones que lo terminan matando”, explicó Storti sobre el cuadro de los perros afectados.

El veterinario hizo una especie de cronología de los caso aclarando que el primer animal no lo vio, y que el miércoles le llevaron el segundo animal con dueño -un mestizo borde colie-. El jueves aparece el otro perro que es la galga en el centro y luego, al rato, el otro con los mismos síntomas.

“Hicimos la necropsia de uno de los animales con involución en la parte  del estómago con mucha saliva y con la secreción encontrada con arroz, inclusive dentro del estómago. Y la galga que eliminó un poco con un fluido aceitoso. Esa sustancia es un insecticida pero todavía no podemos decir que fue intencional. Supongamos que una persona quiere eliminar moscas o cualquier insecto y pone un producto y luego lo arroja a la basura, y el perro va y come de la basura y se termina intoxicando. Ahí no hay premeditación, por eso hay que aclarar y tener testigos para poder involucrar a alguien o a una institución”, finalizó.