La tormenta de gran magnitud que azotó El Trébol y la región dejó consecuencias en toda la ciudad.

Árboles y ramas caídos, objetos volados, basura desparramada y hasta algunos vecinos que sufrieron la voladura de techos y tinglados.

Ni bien cesaron las fuertes ráfagas de viento, el personal de Servicios Públicos comenzó a trabajar de manera intensa en las distintas zonas de la ciudad, con el objetivo de evitar accidentes y de ordenar el radio urbano.

Desde las 4 de la mañana hasta casi el medio día los trabajos fueron incesantes y las maquinarias fueron y vinieron trasladando los residuos acumulados.

“Fue un trabajo arduo, estuvimos trabajando toda la noche y por suerte, logramos recuperar la ciudad y ponerla en condiciones”, señaló Gilberto Bonelli, secretario de Obras, Servicios Públicos y Gestión Ambiental.