Ante el incremento de la actividad de alacranes registrado en las últimas semanas, que se debe principalmente al aumento de las temperaturas, se advierte a la población sobre la necesidad de extremar las medidas de precaución para prevenir picaduras de los mismos.

Los alacranes son arácnidos que pertenecen al grupo invertebrados de los artrópodos y viven bajo la tierra, en cloacas, bajo escombros, en cualquier lugar que les brinde seguridad y humedad.

Existen dos clases de alacranes, ambos son venenosos aunque uno de ellos en menor intensidad. Los más peligrosos son los llamados Tityus trivittatus, y poseen en su cola un aguijón con una púa doble, sus pinzas son delgadas y alargadas y su dorso está formado por tres rayas más oscuras. Por el contrario, el Bothriurus Bonaeriensis, tiene en su cola un aguijón con una sola púa, sus pinzas son más gruesas, curvas y cortas.

En la actualidad, ambas especies se pueden encontrar en zonas urbanas y no solo en espacios rurales y campos. Suelen habitar en los desagües pluviales y cloacales y su dieta por excelencia son las cucarachas.

Recomendaciones

  • Los alacranes suelen buscar lugares húmedos y oscuros para resguardase como el interior de los calzados, por lo que una de las recomendaciones es sacudir los mismos antes de ponérselos.
  • No introducir manos o pies en lugares que los alacranes puedan utilizar como refugio tales como huecos de árboles, bajo las piedras, ladrillos o maderas.
  • Mantener higiénica la vivienda, fumigar ante presencia de cucarachas ya que estos arácnidos buscan estos bichos como principal alimento.
  • Poner protección en ventanas y puertas con mosquiteros y burletes para evitar el ingreso de los insectos por esos espacios.
  • No caminar descalzo ni fuera del hogar ni dentro, fundamentalmente de noche.
  • Desmalezar los jardines y baldíos cercanos a la vivienda.
  • Utilizar rejillas sanitarias en desagües de ambientes y sanitario.
  • Separar las camas de la pared.
  • Tener precaución al revisar cajones o estantes.
  • Observar el piso del baño antes de bañarse.

Cómo detectar una picadura

Las manifestaciones de las picaduras de los alacranes suelen producir un intenso dolor, el veneno inyectado por estas especies es neurotóxico y la persona puede manifestar síntomas locales o generales.

Locales: dolor agudo, punzante e intenso, edema leve y sensación de hormigueo.

Generales: luego de algunas horas se pueden registrar náuseas, vómitos, salivación, diarrea, dolor abdominal, dolor de cabeza, visión borrosa, temblores y espasmos. En casos más severos, pueden aparecer arritmias cardíacas que ponen en riesgo la herida del paciente.

Qué hacer ante una picadura

  • No presionar ni perforar la zona de la picadura.
  • No quemar ni aplicar ninguna solución en la picadura.
  • No succionar la herida para extraer el veneno.
  • Higienizar la zona de la herida y desinfectarla.
  • Aplicar compresas frías sobre el área de la picadura.
  • Trasladar al paciente a un centro médico.

En caso de que una persona haya sido picada por un alacrán, o lo sospeche, debe concurrir inmediatamente al centro de salud más cercano y, en lo posible, llevar el animal para su identificación.

Captura del insecto

La importancia de contar con los ejemplares implicados en estos accidentes radica en que, de esta forma, el personal médico pueda identificar rápidamente de qué tipo de alacrán se trata.

Para capturar los alacranes es necesario extremar las medidas de seguridad para evitar picaduras. La forma más práctica y segura de capturarlos es con recipientes de boca ancha, teniendo en cuenta los siguientes pasos:

  • Colocar el frasco sobre el alacrán.
  • Una vez que el animal quedó atrapado, deslizar una hoja de papel grueso o cartón por debajo del frasco hasta tapar toda la circunferencia de la boca del recipiente.
  • Dar vuelta el frasco, sosteniendo cuidadosamente el papel o cartón para evitar que se deslice e impedir que el alacrán escape.
  • Cerrar adecuadamente el recipiente y llevarlo al centro de salud.