Las acciones para sostener y mantener un tránsito seguro y ordenado en la ciudad de El Trébol se vienen realizando desde hace un largo tiempo y de manera sostenida a través de controles, trabajos en las escuelas y medidas concretas mediante ordenanzas como ser el uso de obligatorio del casco.

Con la llegada de la época estival, por algún raro motivo, el respeto por las normas de tránsito comienzan a menguar, causando desorden en el mismo, y por sobre todas las cuestiones, poniendo en riego la vida de los transeúntes.

Durante la semana pasada, el Intendente junto a las autoridades policiales, del juzgado de faltas y del departamento de tránsito se reunieron para aunar medidas y disponer de un accionar en conjunto y más rígido.

Tras el mismo, se tomó la decisión de realizar operativos simultáneos en la ciudad con el acompañamiento de las fuerzas de seguridad y al mismo tiempo, llevar adelante una importante campaña de prevención y concientización sobre el uso del casco y las reglas básicas para una conducción segura y responsable. Esta será a través de spot publicitarios, afiches y entrega de volantes en la vía pública. “Que te entre en la cabeza, el casco te salva la vida”.

“Con buena predisposición de la policía y con mucho personal hicimos controles, los cuales tuvieron un saldo positivo, retuvimos nueve birodados durante el fin de semana y el objetivo es intensificar los controles para que las personas no corran riesgo”, sostuvo Néstor Musachi, el jefe del Departamento de Tránsito, acerca de los operativos que se realizaron días atrás.

Más allá de los controles y las medidas disciplinarias, el inspector expuso la posibilidad de instrumentar a través de los juzgados y la Municipalidad, sanciones a los padres de los menores infractores, mediantes tareas comunitarias o sanciones legales.

“Se trabaja mucho educando en las escuelas y hablando en la calle. Queremos que haya más tranquilidad en las calles y más seguridad, hay que hacer reaccionar a los padres. Reitero, creo que se trabaja bastante en las escuelas, incluso nos dan participación a nosotros para poder dar charlas pero el agujero más grande está en la familia, y lo digo por experiencia, a mí se me mató un hijo y justamente, por permitir algo que no debí o mejor dicho, no lo permití pero tampoco lo controlé. Yo no quiero que otro pierda un hijo y no quiero que haya un sólo accidente más en la ciudad”, enfatizó con crudeza y dolor el personal municipal.