«Almacén de Memorias y sus Puentes» fue presentado en San Jorge

El libro, en sus tomos I, II y III, del PEAM Municipal, fue presentado días atrás en la ciudad de San Jorge pero también lleva un largo recorrido por distintas ciudades de Santa Fe y también de otras provincias.

Carina Rasero, una de las autoras de «Almacén de Memorias y sus Puentes», comenzó señalando: «La verdad que fue una jornada preciosa y muy cálida. Nos invitaron desde la Casa de la Cultura. Estuvieron presentes el intendente Enrique Marucci, la senadora Cristina Berra, dirección de Cultura de San Jorge y muchos docentes y ex docentes. Cada vez que presentamos nuestro trabajo, lo hacemos de una manera muy simple y acostumbrada. Y a todo el mundo le sorprende como en este momento se trabaja desde El Trébol y como lo venimos haciendo desde hace 20 años, con la preservación de los bienes inmateriales que tienen una fuerte carga identitaria».

Seguidamente, agregó: «Graciela (Pons) hizo una presentación del programa como base, que es un programa municipal, con los talleres y como desde ahí se desprenden las ruedas de oralidad. La idea en todos los lugares a los que vamos siempre es replicar. En esta ocasión, ver de qué manera San Jorge puede cuidar y guardar cuestiones muy propias. Por eso la metodología de trabajo siempre es una de las cosas que interesa».

Por su parte, la otra creadora de este «Almacén de Memorias y sus Puentes», Graciela Pons, dijo: «Esto se ha hecho como una rueda que no podemos parar. Pero ahora tendremos que frenar porque no tenemos más colecciones. Nos quedan muy pocas, que se tienen que reservar para cultura municipal».

Recorrida por todo el país

«En el mes de febrero, se presentó en el Foro Cultural de CIOFF, en el Centro Cultural ‘Fontanarrosa’ de Rosario. Ahí había gente de Adelia María, provincia de Córdoba, quien nos contactó porque quería el trabajo. Posterior a Adelia María, pasó lo mismo con la gente de un Instituto en Río Cuarto. Además, hay pendiente una presentación en Crespo, Entre Ríos. Esto de San Jorge, para nosotros fue muy importante, porque se trató de un lugar cercano a nuestra ciudad. Nos venía llamando la atención que nos solicitaban desde lugares bastante distantes de todo el país, porque hemos ido con esto hasta Formosa y La Rioja, y no desde pueblos de alrededores a El Trébol», expresó Pons.

«En San Jorge lo organizó el museo y fue muy importante la presencia del intendente municipal y de la senadora Berra, quien además había aportado una suma considerable para concretar la impresión. Lo mismo nos pasó en Humberto Primo: Sábado a la mañana, día de Mundial, jugaba Argentina y el presidente comunal estuvo presente, nos dio la bienvenida y nos otorgó una declaratoria de interés. En Adelia María, también estuvo el intendente municipal. Son lugares en los que tienen una enorme sorpresa y un gran interrogante acerca de ¿Cómo El Trébol puede hacer este tipo de trabajos?», añadió.

«Y nosotros siempre respondemos lo mismo: Porque hay una decisión política de invertir en patrimonio cultural y material. Después, nosotras tenemos la responsabilidad de capacitar y capacitarnos en una metodología muy novedosa para el país. Pero si no hay una inversión que sostenga los programas, como el PEAM en el ‘Chalecito’, sería imposible. Ese es el gran secreto: Inversión y capacitación», continuó Graciela.

Gran repercusión

«Cuando nosotras lo planteamos lo pensamos muy desde acá, pero al rescatar el patrimonio y el material, siempre la mirada se amplía. Yo no se si cuando nos pusimos a hacer el trabajo pensamos que iba a tener esta repercusión. Sí somos unas convencidas de que es muy importante lo que estamos haciendo y que tiene trascendencia. ¿Cuánto se llega a percibir? Nunca llegamos a estar conformes. A nosotros nos parece que rescatar los bienes inmateriales con carga identitaria de cada lugar, es fundamental hoy para las futuras generaciones», afirmó Rasero.

«Lo tenemos con un libro sobre el tambo, que ya casi no hay más tambos. Lo tenemos con un libro sobre comidas y ya hay un montón de cosas que se fueron perdiendo. Lo tenemos cuando hicimos el recuento de los informantes nuestros en este ‘Almacén de Memorias y sus Puentes’ y muchos de ellos ya fallecieron. Ya esas voces se perdieron y están preservadas en un libro. Para nosotras tiene una carga fuerte y somos conscientes de eso. Nos encantaría que los demás puedan llegar a entender adonde apunta este trabajo y la relevancia que tiene», concluyó.