Alacrán Tityus Trivittatus

La Dirección de Producción y Desarrollo Ambiental brinda una serie de recomendaciones  a la población para evitar las picaduras de alacranes.

Los alacranes se encuentran durante todo el año pero se registra un aumento de su población en esta época del año, sobre todo durante las noches de mucho calor.

El peligro de su picadura proviene del veneno que deja cuando una persona contacta accidentalmente con uno de ellos y que, en los casos más extremos, puede ser de suma gravedad.

Cómo reconocer un alacrán

El Tityus Trivittatus es la especie que con más frecuencia se encuentra en la región y la más peligrosa. Presenta una cola con aguijón y púa, pinzas alargadas y el dorso con tres rayas longitudinales oscuras.

La longitud de un ejemplar adulto de alacrán es de entre 40 y 65mm, generalmente es de color amarillento o amarillo rojizo, con tres bandas oscuras longitudinales en su dorso. Los ejemplares más jóvenes son de coloración más clara. Tienen cuatro pares de patas, un par de pinzas y un par de quelíceros (apéndice prensor), entre aquellos.

Al ser un animal de hábitos nocturnos permanece oculto durante el día en el suelo o entre las cortezas de los árboles y es frecuente encontrarlos en lugares habitados por el hombre.

Medidas de prevención

Para evitar la posibilidad de contacto con un alacrán es necesario:

  • Mantener el hogar y alrededores libres de escombros, ladrillos, tejas, leña, maderas.
  • Tapar las grietas u orificios de los revoques de las paredes, sobre todo si éstas son de ladrillo hueco.
  • Sellar las cámaras de las cloacas.
  • Colocar malla metálica en las rejillas de las casas.
  • Si encontró un alacrán en su casa, revisar la cama antes de acostarse; no dejar ropa en el suelo o sacudirla ante de utilizarla; y revisar los zapatos, especialmente los de los niños, antes de colocárselos.

 Síntomas
El dolor que se manifiesta en el sitio de la picadura, en general, es intenso. En los niños provoca una variedad de signos y síntomas locales y generales que se expresan con diferentes grados de severidad, entre ellos, palidez, náuseas, vómitos, salivación excesiva, piel de gallina y palpitaciones. La picadura, frecuentemente, sucede de noche; la población más afectada son los niños pequeños; y la localización es en los miembros inferiores.

En caso de picadura se recomienda concurrir rápidamente al hospital para su atención y tratamiento.