El Juzgado de Faltas y el gran trabajo del 2020

Tras un año peculiar, con nuevas medidas que adoptar en el marco de la pandemia y el cuidado personal y del otro, la función del Juzgado de Faltas tuvo sus vaivenes con situaciones cotidianas, algunas referidas a la nueva normalidad y otras, a las que surgen en el día a día.

En el período comprendido entre febrero y diciembre del 2020, hubo diversas acciones llevadas a cabo en conjunto con el Área de Inspección, que ameritan ser expuestas, no sólo por ser información pública, sino porque responden a la Ordenanza Nº 23, Art. 44, que indica la realización de una Memoria descriptiva del movimiento y desarrollo de la justicia correspondiente a dicho Juzgado de Faltas Municipal.

En relación a los “plazos”, estuvieron suspendidos desde el 17 de marzo al 4 de mayo, lo que implicó que no hubiera notificaciones y los que fueron aplicados con anterioridad, se extiendan de acuerdo a las ordenanzas correspondientes.

Por otro lado, se ejecutaron 673 resoluciones con aplicación de sanciones, de las cuales sólo 32 fueron relacionados a temas de COVID.

Al mismo tiempo, se crearon 289 legajos, tuvieron movimiento otros 390, se secuestraron 201 vehículos, siendo retirados 120. Se clausuraron 13 locales comerciales por incumplimiento de las medidas relacionadas a la prevención de COVID19 y algunas con irregularidades respecto a la habilitación.

Faltas más recurrentes

Las faltas más recurrentes fueron las concernidas a la Ord. Municipal Nº 569 (Art. 60 Inc. X), es decir, circular sin contar con los elementos de protección reglamentarios de los vehículos y/o los ocupantes del mismo. En caso de ciclomotores, el casco del conductor y para motocicletas de más de una plaza, para el conductor y acompañante.

Reclamos más recurrentes

En este caso, los reclamos que tuvieron más frecuencias fueron los ruidos molestos, ganado mayor en zona rural, perros potencialmente peligrosos en la vía pública (varios provocaron daños a personas mayores y niños) y perros sueltos en la vía pública con y sin dueños (todos fueron derivados al veterinario Darío Storti).